LA AVENTURA DE LA MEMORIA
La prensa del pasado día tres, resalta una noticia que marcará un
antes y un más tarde en la ciencia del comportamiento humano
"Fumar porros a ltera la memoria". ¡Increíble hallazgo científico!
Parece ser que, según investigadores de la Universidad Pompeu y
Fabra de Barcelona, "el cannabis actúa s obre unas pequeñas neu-
ronas del hipocampo las interneuronas que se encargan de recordar".
¿Este descubrimiento explica, de forma definitiva, el errático
comportamiento de muchos personajes que estamos acostumbrados
a soportar?. No es que me importe que el personal se inyecte de
optimismo o fume para olvidar, no es eso, pero que le paguen por
hacerlo, pues que no me hace gracia.
La clase política se empeña, a diario, en demostrarnos que en ella lo
que se dice fumar se fuma bastante, casi con desesperación.
Profesión dura donde las halla, se alimenta de humo para poder
sobrellevar su penosa misión que la sociedad le tiene encomendada.
Los ejemplos de pérdida de memoria, así, a bote pronto, son
cuantiosos, perdón quiero decir, constantes y sonantes.
Cuantos políticos no memorizan bien y olvidan que el dinero público,
es eso, público, de todos los españoles. Quizá sea un defecto de
compresión, y entienden público como “mío y tuyo”.
En estos días se oyen expresiones como.”los regalos que me hacen
los compro yo”, o “crece la bolsa (refiriéndose a la suya, claro) con
mecenas desinteresados de la libertad y democracia”, “¿regalos a
mí ?"(risas) Si el periodista sigue en sus creces preguntando,
muchas más risas. Ahora se ha puesto de moda reír entre la clase
política, cuando se le pregunta por sobres de dinero a su nombre,
regalos de todas clases, etc. El olvido es patético. Y cuando pasan
de explicaciones la situación torna a peor. Alejados los complejos
de culpa, sobreviene la máxima: “todo lo que yo hago está bien
hecho porque he sido votado por los ciudadanos”
Casi ná. Y lo peor es que seguirán votando a estos personajes, con
la memoria, entre otras cosas, enferma
Claro que para alteración de la memoria, con descalabro final de la
inteligencia, la de los tertulianos de los programas de corazón, con
su líder al frente, es decir, el presentador de turno.
Pero eso es otra historia
TEOLOGÍAS
Hace 1 semana
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