CONIL
El mar parece saber de ti. EL agua, con sabor, todavía, al primer
instante después del universo, coloca cada espacio en lo más alto
de lo que puedas ver. Así la arena es piel que antes de mudarse a
ti fue alimento; las olas se abren suicidando al color blanco en
la desembocadura de tus píes; el viento de levante es un continente
deshabitado donde transita horas de extrema locura, y el agua es lo
que te queda por sentir: si ves un océano es que estás en tu lugar
favorito, si ves un mar es que espera cruzarlo; si ves sólo agua es
que no recuerdas cuando llegaste por primera vez.
TEOLOGÍAS
Hace 1 semana