lunes, 10 de agosto de 2009

EDREDON


Supura el edredón el olor
de dos cuerpos que ayer fueron testigos;
hoy, apenas desorden de deseos.
Pesa el frío tanto como tú crees.

Es invierno, y el día lo soporta,
y la cama amarilla que ya no te obedece.
Su altura, un juego cruel, no deja de crecer, ignorándote
Cada mañana el suelo se aleja más de ti,
tardas tanto en ponerte de pié
que al terminar el hambre te encuentra.

Nueva es la distancia que se alarga,
como infiel imagen de tus ojos:
lo que ves se parece a la niebla que esperas.
El espejo que te mira, una vez abierto, no se puede cerrar;
donarlo un error. Inacabado destino.

El invierno, cada año,
recorre el mismo frío,
pero tu cama no cesa de crecer, sin ti

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me ha gustado

Seguidores

Archivo del blog