OJOS AZULES
La cara no podía llegar
a tiempo de ver su aroma,
ojos azules tiznaban su fragilidad;
parecía joven,
aunque lejos su mejor juventud.
Por pestañas sombras abiertas;
un verano de cada cinco no sabía nadar,
se ahogaba sin motivo: cuenta pendiente
de su vientre.
Ojalá tu memoria la deje en paz,
ya no te necesita. Lo sabes.
Qué fácil es poner nombres que nadie desea
y derramarlos sin culpa.
Jardín derrocado,
isla de silos,
noches vagabundas,
y como único palacio, se ve, a lo lejos,
un almacén de ojos azules,
tan abiertos que nadie se los podrá poner.
Inservibles caras olvidadas.
TEOLOGÍAS
Hace 1 semana
5 comentarios:
enigmático y certero.
un saludo.
Gracias por tu comentario.
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