viernes, 19 de marzo de 2010

FIEBRE DE SÁBADO

Detrás de mí está el lugar más oculto que nunca visitaré:
sembrado desde el aire,
dormitorio de sed
sombra caníbal.

Es sábado y mis ojos se alejan cada vez más mí.
Bebo, sí, escondiéndome de lo que sé;
fumo y me crezco, y me aparto de ayer.

Toso y mi voz se funda como una advertencia.
Miro mi sombra,
peino su color antes de que se marche.

Estoy seguro, cualquier sábado sin mí será hoy,
no estaré, y podré demostrarlo.

No hay comentarios:

Seguidores

Archivo del blog