FIEBRE DE SÁBADO
Detrás de mí está el lugar más oculto que nunca visitaré:
sembrado desde el aire,
dormitorio de sed
sombra caníbal.
Es sábado y mis ojos se alejan cada vez más mí.
Bebo, sí, escondiéndome de lo que sé;
fumo y me crezco, y me aparto de ayer.
Toso y mi voz se funda como una advertencia.
Miro mi sombra,
peino su color antes de que se marche.
Estoy seguro, cualquier sábado sin mí será hoy,
no estaré, y podré demostrarlo.
TEOLOGÍAS
Hace 1 semana
No hay comentarios:
Publicar un comentario